domingo, 19 de septiembre de 2010

25 años.

El tiempo se nos escurrió entre las manos y al voltear a los recuerdos, éstos nos dicen que poco es lo que la vida ha cambiado.
Sigue siendo la misma ciudad, infestada de magestuosos palacios que se engalanan con millones de amargados alfiles.
Sigue siendo aquella ciudad, la misma que detuvo las manecillas del reloj a las 7:19.
Esa vieja ciudad en la que no había "ninis" pero en la que se depositaban las esperanzas de un futuro mejor.
¿Quién te levantó de las ruinas?
No lo sé bien.
Sólo entiendo que a pesar del paso de los años y a pesar de tu inmensidad, te sigues sacudiendo con terremotos trepidatorios que ya no emergen del suelo pero aún así, te niegas a caer.

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